ITUZAINGÓ: Detienen a un cazador furtivo en la Reserva Natural Cambyretá
Fue detenido en la Reserva Natural Cambyretá con dos carpinchos faenados. El caso reaviva el dilema local: mientras la ley prohíbe la caza en zonas protegidas, la abundante reproducción del carpincho genera reclamos de control poblacional entre productores y comunidades rurales.

En un operativo nocturno, personal de la Policía Rural y Ecológica de Ituzaingó detuvo a un cazador furtivo que operaba dentro de la Reserva Natural Cambyretá, uno de los sectores protegidos de los Esteros del Iberá. El procedimiento se llevó a cabo durante recorridas preventivas en el establecimiento “Rancho Grande”.

Según el informe policial, los efectivos detectaron a tres hombres que se desplazaban en una motocicleta y transportaban bolsas de arpillera con aparentes productos de caza. Al recibir la orden de alto, los sospechosos intentaron escapar hacia una zona de montes y esteros. Tras una persecución, los agentes lograron aprehender a uno de ellos, de 37 años, mientras que los otros dos huyeron amparados por la oscuridad.

En poder del detenido se secuestraron dos carpinchos faenados, la motocicleta en la que se movilizaban, tres cuchillos de fabricación casera, una linterna y otros elementos utilizados para la actividad ilegal. El hombre quedó a disposición de la Justicia, y se iniciaron actuaciones administrativas por infracción a la Ley Nacional N.º 22.421 de Conservación de la Fauna Silvestre, ya que fue sorprendido cazando dentro de una zona protegida.

El dilema de la opinión pública

El caso reabre el debate que suele generarse en la región cada vez que se producen este tipo de detenciones. Por un lado, la caza furtiva en áreas protegidas es claramente ilegal y atenta contra la conservación de la fauna silvestre, especialmente en un ecosistema tan sensible y valioso como los Esteros del Iberá. La extracción no autorizada de especies representa una amenaza para el equilibrio ambiental y para el desarrollo del turismo ecológico, principal actividad económica de la zona.

Por otro lado, el carpincho (Hydrochoerus hydrochaeris) es una especie cuya reproducción es abundante en los Esteros. En algunos sectores aledaños a las reservas, productores y pobladores locales lo consideran una especie plaga que daña cultivos y pastizales, y reclaman un manejo poblacional controlado. Esta percepción genera una tensión entre la protección estricta de la reserva y las necesidades o costumbres de las comunidades rurales, donde históricamente el carpincho ha formado parte de la subsistencia.

El episodio vuelve a poner en evidencia la complejidad de conciliar la conservación ambiental con las realidades socioeconómicas del territorio. Mientras las autoridades refuerzan los controles para preservar la fauna protegida, persiste el desafío de generar alternativas sostenibles que reduzcan la presión de la caza ilegal sin ignorar las problemáticas locales.

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