Un aberrante hecho conmocionó a la comunidad de Villa Olivari, en la provincia de Corrientes, cuando un individuo aún no identificado mató de un disparo a “Bruno”, un perro conocido cariñosamente como “Manchita” por su pelaje blanco con manchas negras en el lomo. El animal, que tenía dueño pero solía andar por las calles, era una figura querida en la localidad, especialmente entre los chicos de la escuela primaria, quienes lo acompañaban a diario.
El suceso, cuyas circunstancias aún no han sido esclarecidas, generó una ola de indignación y bronca entre los vecinos, que consideran el acto como “repudiable”. Según relatos, el perro fue baleado en la vía pública, y los principales testigos del hecho serían los propios niños de la escuela primaria local. La comunidad, consternada, intentó radicar una denuncia en la comisaría, pero las autoridades solo tomaron una exposición, lo que incrementó el malestar general.
En respuesta, la Fundación Protectora de Animales Mymba organizó para este jueves una marcha bautizada como “Marcha por Manchita”, con el objetivo de exigir justicia por el cruel asesinato del animal y visibilizar la problemática del maltrato animal en la localidad. La movilización busca reunir a los vecinos para rendir homenaje a Bruno y reclamar que se identifique y sancione al responsable.
El caso está bajo la intervención del fiscal de Ituzaingó, Eugenio Balbastro, quien lleva adelante las investigaciones para esclarecer el hecho y determinar la identidad del autor del disparo.
El delito de matar a un animal en Argentina
En Argentina, el maltrato y la muerte de animales están penados por la Ley 14.346 de Protección Animal, que establece en su artículo 3 que actos como “matar animales por el solo espíritu de perversidad” o causarles “sufrimientos innecesarios” son considerados delitos. La pena por este tipo de actos puede incluir prisión de 15 días a un año. Además, si el hecho involucra el uso de un arma de fuego, podrían aplicarse agravantes según el Código Penal, dependiendo de las circunstancias y la normativa local sobre tenencia y uso de armas.
La comunidad de Villa Olivari espera que este caso no quede impune y que sirva como precedente para reforzar el respeto y la protección hacia los animales en la región.

