Luego de un inicio de semana marcado por severas inclemencias climáticas, el Municipio de Ituzaingó convocó a una mesa de trabajo interinstitucional con el objetivo de evaluar las secuelas del reciente temporal y trazar una estrategia conjunta para mitigar los posibles efectos del fenómeno meteorológico El Niño.
La jornada climática del comienzo de semana estuvo signada por intensas precipitaciones que alcanzaron un acumulado superior a los 160 milímetros, acompañadas por ráfagas de viento de consideración. Ante este escenario, la reunión liderada por el intendente Emilio Nicolás reunió a funcionarios municipales, representantes de diversas instituciones locales y miembros de las fuerzas de seguridad.
Evaluación de daños y trabajo articulado
Durante el encuentro se repasaron las intervenciones realizadas de manera inmediata para atender a los sectores afectados por las lluvias de las últimas horas. Asimismo, los participantes analizaron los diferentes escenarios de riesgo previstos para los próximos meses.
"La prevención, la coordinación y el compromiso conjunto son herramientas fundamentales para proteger a la comunidad y minimizar el impacto de los eventos climáticos", remarcaron desde el equipo de gestión municipal durante la mesa de trabajo.

Perspectivas ante el fenómeno El Niño
Las proyecciones meteorológicas señalan que la región podría ser una de las más golpeadas por la corriente de El Niño durante esta temporada, lo que exige reforzar la planificación y mantener un esquema de monitoreo constante.
Entre los principales acuerdos alcanzados en la reunión se destacan:
- Diagramación de planes de contingencia: Establecimiento de protocolos claros para la asistencia rápida en áreas vulnerables.
- Optimización de recursos: Trabajo coordinado entre el municipio, fuerzas de seguridad y organismos de respuesta para evitar la duplicación de esfuerzos.
- Monitoreo preventivo: Seguimiento constante de los pronósticos y del estado de la infraestructura urbana de drenaje.
Con estas medidas, Ituzaingó busca consolidar su capacidad de respuesta temprana y proteger a sus vecinos frente a un contexto de creciente variabilidad climática.

