En una jornada marcada por la creciente presión sobre el dólar mayorista, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) intervino por primera vez desde la implementación del esquema de bandas cambiarias, vendiendo USD 53 millones para sostener el techo de la zona de flotación. La cotización alcanzó un máximo de $1.474,50, superando el límite superior, lo que activó la respuesta oficial y dejó las reservas internacionales netas en un nivel estimado de USD 17.978 millones, según cálculos de consultoras privadas.
Esta dinámica, si se mantiene, podría complicar el panorama económico al erosionar el "poder de fuego" del BCRA y avivar expectativas de devaluación.
La intervención se concretó en el Mercado Abierto Electrónico (MAE) durante la tarde del ayer miércoles 17 de septiembre, tras un intento inicial de venta privada por USD 10 millones que no logró estabilizar el precio. Fuentes del mercado confirmaron que el BCRA también actuó en el segmento de futuros para anclar las expectativas y evitar un salto mayor en la curva de devaluación implícita. El tipo de cambio minorista promedio para la venta se ubicó en $1.489,98, mientras que el dólar blue escaló $35 hasta $1.490, quedando por encima del oficial y reflejando la brecha persistente en el mercado paralelo.

Las reservas brutas del BCRA se mantuvieron en USD 39.777 millones al cierre de la jornada, según los datos oficiales publicados en el informe #DatosBCRA. Sin embargo, el stock neto disponible para intervenciones –excluyendo swaps y compromisos con el FMI– se vio reducido por esta operación, lo que genera alertas en la City. Economistas como los de EcoGo estiman que el BCRA cuenta con alrededor de USD 18.000 millones para respaldar el techo de la banda, aunque fuentes oficiales, como el director Federico Furiase, han defendido un "poder de fuego" de hasta USD 22.000 millones. "Que algunos no lo crean no es algo que dependa de nosotros. Solo lo comprobarán si lo testean", tuiteó Furiase recientemente, en respuesta a críticas sobre la fragilidad de las reservas.
En redes sociales, la intervención generó un debate intenso. Analistas como Salvador Di Stefano destacaron un aspecto positivo: "Alguien reparó que con la venta de dólares, se retiró un pasivo del BCRA? Esto implica que vamos dolarizando la economía", argumentando que reduce la emisión monetaria al absorber pesos. Otros, como Gabriel Rubinstein, cuestionaron la sostenibilidad: "O sea, si se venden todos los dólares del BCRA y viene luego una hiperinflación (=dolarización), vos lo verías bien?". Usuarios y expertos coincidieron en que esta es la primera prueba real del esquema de bandas implementado en abril, y su persistencia podría forzar ajustes en la política monetaria.
El contexto macroeconómico agrava las preocupaciones. Con una inflación mensual que aún ronda el 3-4% y una balanza comercial que muestra salidas netas de divisas, el BCRA enfrenta el desafío de equilibrar la defensa del crawling peg (2% mensual) sin agotar reservas. Si la demanda de dólares continúa impulsada por importaciones y especulación, el panorama se tornará cada vez más complejo, potencialmente impactando en la estabilidad financiera y las expectativas de inversión. El mercado espera el informe monetario diario del BCRA para más detalles, mientras el foco se desplaza a la capacidad del gobierno para atraer inflows vía exportaciones y acuerdos internacionales.
Esta actualización se basa en datos oficiales del BCRA y reportes de medios especializados. Para cotizaciones en tiempo real, consulte el sitio web del Banco Central.

