Un fuerte temporal con características de tornado golpeó esta tarde la Isla Apipé, ubicada frente a la represa Yacyretá, dejando un saldo de destrucción que incluye viviendas destechadas, árboles caídos y servicios básicos interrumpidos. El fenómeno climático, que se desató en horas de la tarde, sorprendió a los habitantes de esta localidad insular, quienes ahora enfrentan las consecuencias de un evento de magnitud poco habitual en la región.
Según reportes preliminares, el tornado arrancó techos de casas, escuelas e instituciones públicas, dejando a decenas de familias a la intemperie. La fuerza del viento también derribó postes de luz y líneas de distribución eléctrica, lo que provocó un corte total de energía en la isla. Además, la falta de señal telefónica y agua potable agrava la situación, aislando aún más a la comunidad de San Antonio y otros parajes de Apipé.

"Escuchamos un ruido muy fuerte, como si algo se viniera encima, y de repente el techo de mi casa voló por los aires", relató María González, una vecina afectada. "Quedamos sin nada, y ahora no sabemos cómo vamos a seguir", agregó con visible angustia. Afortunadamente, hasta el momento no se han reportado víctimas ni heridos graves, aunque los daños materiales son considerables.
Las escuelas de la isla, que suelen servir como refugio en emergencias, también sufrieron daños estructurales, lo que limita su uso como albergues temporales. "Todas las escuelas están afectadas, con techos volados y paredes dañadas. Es un golpe duro para la comunidad", informó un vecino a través de un mensaje de voz enviado antes de que se cortara la comunicación.

El intendente de Ituzaingó, municipio al que pertenece la isla, Juan Pablo Valdés, expresó su preocupación y anunció que se está coordinando asistencia urgente. "Estamos trabajando para llegar con ayuda lo antes posible, pero el acceso es complicado porque dependemos de las lanchas y las condiciones no son las mejores", explicó. Entre las prioridades, se encuentra la provisión de agua mineral, ropa, abrigo y asistencia estatal para las familias afectadas.
Organizaciones locales y vecinos han comenzado a movilizarse para recolectar donaciones, mientras que se espera la llegada de equipos de emergencia desde el continente. La magnitud del desastre ha llevado a las autoridades a solicitar colaboración a la comunidad y a evaluar la posibilidad de declarar la emergencia en la zona.
El tornado de esta tarde pone de manifiesto la vulnerabilidad de la Isla Apipé, un lugar de belleza natural incomparable pero con desafíos logísticos y de infraestructura que dificultan la respuesta ante este tipo de eventos. Mientras el cielo comienza a despejarse, los habitantes de la isla enfrentan una noche incierta, a la espera de soluciones que les permitan reconstruir lo perdido.
Por el momento, la comunidad apipeana se mantiene unida frente a la adversidad, pero el camino hacia la recuperación será largo y requerirá del apoyo de todos. Seguiremos informando a medida que se conozcan más detalles sobre esta tragedia climática que marcó un antes y un después en la historia de la isla.