Personal de la Gendarmería Nacional detuvo a un taxista en la provincia de Corrientes tras descubrir 300 ampollas de fentanilo ocultas en su vehículo. El procedimiento se llevó a cabo durante un control rutinario y se enmarca en infracciones a la Ley 16.463 de Contralor de Medicamentos, vinculada a delitos contra la salud pública.
El hecho ocurrió sobre la Ruta Provincial Nº 34, a la altura del cementerio “Santo Tomás”, en la zona de Ituzaingó, localidad cercana a la frontera con Paraguay. Efectivos de la Sección Núcleo del Escuadrón 47 “Ituzaingó” detuvieron la marcha de un automóvil Chevrolet Classic afectado al servicio de taxi. El conductor viajaba solo.
Al inspeccionar el rodado, los gendarmes observaron tres cajas ocultas debajo del asiento del conductor. Personal de Criminalística procedió a abrirlas y contabilizó un total de 300 ampollas de 2 miligramos cada una, rotuladas como “Fentanilo”. Las pruebas de orientación de campo arrojaron resultado positivo para esta sustancia, producida por un laboratorio de la República del Paraguay.


El taxista no pudo presentar documentación alguna que avalara la tenencia legal ni el transporte del medicamento. Ante esta situación, se dio intervención a la Fiscalía Federal de Corrientes, que dispuso la incautación de las ampollas, el secuestro del vehículo y la detención del conductor en carácter de incomunicado.
¿Qué es el fentanilo?
El fentanilo es un opioide sintético de alta potencia, utilizado en el ámbito médico como analgésico y anestésico para el tratamiento de dolores intensos, generalmente en cuidados paliativos y cirugías mayores. Sin embargo, su poder es extremadamente elevado: se considera hasta 50 veces más potente que la heroína y hasta 100 veces más potente que la morfina. Esta característica lo hace particularmente peligroso cuando se desvía hacia el mercado ilegal, ya que dosis mínimas pueden provocar sobredosis fatales.
La Ley 16.463 regula la importación, elaboración, fraccionamiento, comercialización y transporte de medicamentos en la Argentina. Su infracción, especialmente cuando involucra sustancias controladas sin autorización sanitaria, se considera un delito contra la salud pública.
Las autoridades continúan con las investigaciones para determinar el destino que tendría la carga y posibles conexiones con redes de tráfico de opioides en la región.
Fuente: Comunicado oficial de Gendarmería Nacional y Fiscalía Federal de Corrientes.

