Reinicia la obra de Aña Cuá: Energía limpia, empleo y desarrollo binacional
Paraguay y Argentina reactivaron las obras del brazo Aña Cuá en la represa Yacyretá, inyectando 270 megavatios de energía renovable y 1.000 puestos de trabajo directos tras dos años de estancamiento, gracias a la diplomacia de Santiago Peña con el consorcio Webuild. En redes sociales, el pulso es vibrante: entusiasmo masivo por el "sueño compartido" que genera miles de likes.

En un acto cargado de simbolismo a orillas del río Paraná, Argentina y Paraguay dieron luz verde al reinicio de las obras del proyecto hidroeléctrico Aña Cuá, una ampliación clave de la Central Yacyretá que promete inyectar 270 megavatios adicionales de energía limpia y generar miles de empleos en la región. Tras dos años de parálisis por disputas financieras, el avance se materializó gracias a la diplomacia presidencial paraguaya, que destrabó negociaciones con el consorcio italiano Webuild.

El jueves 13 de noviembre, bajo un amanecer que mezclaba niebla ribereña y expectativas, autoridades de ambos países presidieron la ceremonia en la zona de obras del brazo Aña Cuá, en Ayolas. El vicepresidente paraguayo Pedro Alliana, acompañado por los directores ejecutivos de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) –Alfonso Peña por Argentina y Luis Benítez Cuevas por Paraguay–, declaró: "Aña Cuá es más que energía, es un símbolo de futuro. Hoy no celebramos solo que una obra vuelva a moverse, sino que un sueño vuelva a ponerse en marcha". Alliana atribuyó el desbloqueo al viaje del presidente Santiago Peña a Italia semanas atrás, donde se reunió personalmente con Pietro Salini, CEO de Webuild, para resolver los escollos contractuales que habían paralizado el proyecto desde 2023.

La iniciativa, con un costo estimado en 620 millones de dólares, contempla la instalación de tres turbinas tipo Kaplan en el brazo Aña Cuá, un cauce paralelo al Paraná que hasta ahora permanecía subutilizado. Estas máquinas elevarán la potencia instalada de Yacyretá –actualmente en 3.100 MW con 20 turbinas– en un 10%, equivalente al consumo eléctrico de 1,25 millones de hogares. "Con esta ampliación, Yacyretá sumará más de 270 megavatios de energía limpia, lo que generará ingresos anuales de unos 53 millones de dólares para Paraguay y Argentina", precisó Benítez Cuevas durante el acto, destacando que los recursos se destinarán a obras de desarrollo regional.

Un proyecto binacional con raíces en la historia compartida

El proyecto Aña Cuá forma parte del Tratado de Yacyretá de 1973, que busca maximizar el potencial hidroeléctrico del Paraná entre Corpus Christi y la represa principal. Iniciado en la década de 1990, avanzó intermitentemente hasta su suspensión en 2023 por diferendos con el contratista Webuild, ligado a retrasos y reclamos por sobrecostos. La reactivación, anunciada por la EBY, marca un hito en la cooperación bilateral bajo los gobiernos de Javier Milei en Argentina y Santiago Peña en Paraguay, ambos enfocados en infraestructuras energéticas para atraer inversiones.

Desde el punto de vista técnico, las obras incluyen la construcción de una nueva casa de máquinas, sistemas electromecánicos y obras complementarias de contención. Se prevé que la primera turbina entre en operación en julio de 2028, con la finalización total para 2029. "Ambos gobiernos estamos empezando esta obra que generará desarrollo no solo para esta zona, sino para todo el país", enfatizó Peña, subrayando el compromiso argentino con la integración regional.

Impacto económico y social: Miles de puestos de trabajo en la mira

El reinicio no solo ilumina el panorama energético, sino que enciende la economía local. Se estima la creación de 1.000 empleos directos –500 por país–, priorizando mano de obra calificada de Misiones (Paraguay) y Corrientes (Argentina). "Más de 500 paraguayos volverán a trabajar directamente en esta construcción, junto a sus pares argentinos", resaltó Alliana, quien criticó a detractores de la "diplomacia presidencial" por ignorar resultados concretos como este.

En Paraguay, donde el consumo eléctrico creció un 18% en el último año según la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), el proyecto aliviará la presión sobre la red y potenciará exportaciones a Brasil y Argentina. Félix Sosa, presidente de ANDE, lo describió como "el resultado de un trabajo en equipo gubernamental", esencial para afrontar picos de demanda estival. Del lado argentino, beneficiará al Nordeste con energía más barata y estable, fomentando industrias agroexportadoras.

Repercusiones en redes sociales: Entusiasmo generalizado

La noticia del reinicio de Aña Cuá generó un eco masivo en redes sociales, particularmente en X (ex Twitter), donde el hashtag #AñaCuá y menciones a Yacyretá acumularon miles de interacciones en menos de 48 horas. Medios paraguayos destacaron el fin de la parálisis de dos años y la creación de empleos, con videos del acto que superaron las 1.000 visualizaciones cada uno.

Desde el lado argentino, cuentas como Perfil Corrientes celebraron los 1.000 empleos directos y el impacto en el NEA, con fotos de la maquinaria en acción que circularon ampliamente entre usuarios locales.

El portal El Paraguayo Independiente (@EPInoticias) añadió un matiz analítico, cuestionando si el aumento de costos (de 300 a 620 millones de dólares) se traducirá en tarifas más accesibles, invitando al debate con un post que acumuló comentarios sobre el nuevo precio de 28 dólares por MWh.

No todo fue euforia: surgió escepticismo en sectores opositores. Un usuario crítico, @grilladeportiva, replicó el anuncio del vicepresidente Alliana –que ya sumaba más de 250 likes y 46 reposts por su énfasis en el "sueño compartido"– acusando al proyecto de "vender la patria" al priorizar exportaciones sobre el consumo local, reflejando tensiones históricas en torno a la soberanía energética.

En general, el pulso en redes fue positivo, con énfasis en el desarrollo binacional y la energía renovable, impulsado por cuentas verificadas y medios regionales que amplificaron el mensaje oficial.

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