Este caso se remonta a noviembre de 2016, cuando 12 mujeres fueron rescatadas en allanamientos realizados en la localidad de Itá Ibaté Corrientes.
Zapf, originaria de Garupá, Misiones, facilitaba el traslado de las mujeres a diversas localidades correntinas y las alojaba en hoteles para encuentros sexuales con turistas. Durante la audiencia, la imputada admitió su rol en la operación, que involucraba la explotación de mujeres víctimas de trata.
La condena subraya la lucha contra la trata de personas y el comercio sexual en la región, destacando la importancia de seguir combatiendo estas prácticas ilegales y proteger a las víctimas.
EL CASO
La investigación del caso comenzó en mayo de 2016, cuando Gustavo Daniel Iglesias, Jefe de Prefectura de Ita Ibaté, recibió información de lugareños sobre una preocupante actividad en la localidad. Según los testimonios, una mujer llamada Rita Zapf de Cassia, junto a otras dos cómplices, se dedicaba a organizar el traslado de mujeres desde Posadas, en la provincia de Misiones, hacia Ita Ibaté, Corrientes. El objetivo era claro: estas mujeres ofrecerían servicios sexuales a turistas que se hospedaban en diversos hoteles de la zona.
Los relatos indicaban que Rita coordinaba con los dueños y encargados de los hoteles la cantidad de mujeres requeridas por los visitantes. Para ello, contrataba remises o taxis que transportaban a las mujeres hasta el alojamiento seleccionado, con las tarifas ya incluidas en el acuerdo con los turistas. Después de cumplir con un tiempo determinado de servicio, las mujeres regresaban al mismo vehículo hacia Posadas. Se supo que tanto Rita como sus colaboradoras cobraban un porcentaje a las víctimas por sus gestiones con los hoteleros, mientras que los turistas pagaban alrededor de doscientos dólares por cada encuentro y cubrían también los gastos del traslado.
El 22 de septiembre de 2016, la Prefectura Naval Argentina llevó a cabo una serie de allanamientos en dos hoteles de Ita Ibaté. En esta operación fueron rescatadas doce mujeres que se encontraban en situación de prostitución. Además, se detuvo a cuatro hombres que transportaban a las mujeres en remises o taxis propios desde Posadas hacia las cabañas y hoteles donde se consumaba el comercio sexual. Los dueños de los establecimientos también fueron imputados en esta causa.

